Sus ojos
Sus ojos
Su mirada sostenía la profundidad de antaño
pero los pliegues del rostro
reflejaban el paso de los años
Con sabiduría nacida de caídas
su vida era racimo
de alguna gota de rocío
Tenía la paz infinita,
no necesitaba más que del cielo,
de una nube, de una sonrisa
Era su corazón fortaleza
firme y valeroso
en cada entrega
Pero sus ojos...
sus ojos eran tan intensos,
tan correctos, tan bellos
Bastaba sólo mirarlos
para entender la vida,
y apagar la ira,
encender los pies
para andar sin prisa,
despertar la voz
y encontrar la risa.



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