Siempre es lo mismo: el amor

 

Yo creo que no existe la persona sana y natural, pienso que es posible ser sanos y naturales, pero la realidad es que no lo somos. Ser un individuo sano requiere de mucha vitalidad, de cuestionar todo nuestro medio, nuestro entorno, que no es normal, porque en nuestro entorno prima el individualismo, la competencia, la violencia, el temor. Para permitir que aflore la bondad, la inteligencia, la humildad, debemos estar muy alertas a cada experiencia que tenemos y comprenderla. La comprensión completa de una vivencia nos permite descubrir si amamos o no hay tal cosa como el amor. El amor no es placentero, todo color de rosa (como quizá creemos), el amor es algo mucho más grande que el mero placer, el amor barre con todo lo falso, es intenso, enérgico, vital.
Por lo tanto, y para concluir, siento y pienso que lo único que tenemos que hacer es amar, descubrir paso a paso esa inmensidad, esa energía liberadora que limpia la mente de toda tortura, vanidad, prejuicios, desorden. Amando cada cosa que somos y hacemos puede existir la posibilidad de un nuevo mundo, sin violencia y pacífico.

Comentarios

Entradas populares