Todos somos niños
Creo que en el fondo todos somos
niños. Más allá de que peinemos canas y tengamos hijos, en el fondo, en lo más
hondo, nos comportamos infantilmente, enojándonos, ofendiéndonos por
pequeñeces, siendo revanchistas y rencorosos. Yo diría que tendríamos que ver
estas cosas en nosotros mismos y madurar, crecer en comprensión, en compasión y
en libertad, no para hacer lo que me place, sino para hacer lo que es correcto
y adecuado.


Comentarios
Publicar un comentario