Vivimos de imágenes
El problema es que vivimos de imágenes, nosotros
mismos somos imágenes, distintos títulos, o si no son títulos, distintos
oficios. Arrancar de raíz todo lo falso, la codicia, la envidia, la ambición,
la avaricia, la mala voluntad, eso es lo que hay que hacer.
Dependiendo del estado de nuestra mente, podremos o
no, descubrir, desocultar un mundo diferente. El mundo es cada uno, esto hay
que entenderlo, cada uno/a es toda la humanidad, por eso es tan trascendental
que nos observemos, sin justificar ni condenar, sólo observar, ver la ansiedad,
la urgencia, la prisa, o (lo contrario) la vaguedad, la pereza. Todo, todo hay
que sacarlo a la luz, de ese modo seremos seres inteligentes, que afrontarán
cada reto de la mejor manera. ¡Adelante amigos! no queda mucho tiempo para
transformarse.


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