Mente revolucionaria


 

La revolución (sin armas), la verdadera revolución viene de la mano del corazón, del amor, de la pasión, de la paz, la libertad, de la compasión y la misericordia. Sólo un corazón y una mente profundamente religiosos (que nada tiene que ver con pertenecer a ninguna creencia cristalizada, como lo son las religiones existentes) pueden traer la paz y la sanación a nuestro maltratado mundo. Ahora más que nunca démonos cuenta de que la gloria de vivir es en libertad, ordenados, unidos, alegres, bondadosos, amables, pacíficos. Todos unidos, juntos, como hermanos (de hecho, eso es lo que somos).

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