Ordenar mi mundo interno
El mundo externo es un caos, pero
ese mundo externo es el reflejo del interno, primero viene lo interno, si yo
ordeno mi vida, si la vuelvo afectiva, pacífica, entonces ese orden, esa paz
podrán vivirse externamente. Creo que allí radica todo, si cuestionamos, si no
aceptamos irreflexivamente lo que otros han dicho o hecho, si buscamos
claridad, si barremos con los falsos valores, es decir, envidia, ambición,
codicia, orgullo, vanagloria, etc., entonces existe una posibilidad de terminar
con el desorden, desequilibrio, insensatez, falta de cordura, en que hemos convertido
al mundo. El mundo siempre fue egocéntrico, el mundo es cada uno, todos vivimos
desde ese egocentrismo, desde ese centro pequeño que no puede descubrir nada
nuevo sino más de lo mismo, podremos haber avanzado mucho tecnológicamente,
pero psicológicamente seguimos siendo bárbaros, animales salvajes, mezquinos,
orgullosos, competitivos. ¿Cómo puede haber fraternidad si somos nacionalistas?
¿Cómo pueden acabar con las guerras si existen gobiernos soberanos?


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