¿Para qué somos educados?
Los problemas con los que tenemos
que enfrentarnos son incalculables. Desde hace un tiempo considerable ha habido
guerras año tras año. ¿Hemos aprendido que las guerras no nos llevan a nada más
que a dolor, caos, destrucción, corrupción? ¿Para qué somos educados si lo que
hacemos es perpetuar la desdicha? Pienso que si no diéramos tanta importancia
al dinero y todo lo que de él se deriva, quizás las condiciones con las que nos
encontramos serían diferentes. Está la necesidad física, sana, natural, la que
requiere de techo, alimento y ropa, pero más allá de esto no hay otra urgente
necesidad. Debido a que en nuestra sociedad priman los valores sensoriales,
superficiales, las cosas adquieren inalcanzable valor y luchamos, siendo
capaces de matar para obtenerlas. Necesitamos una mente abierta, flexible,
ágil, que no se estanque en ningún refugio, que indague, se pregunte, observe.
Necesitamos tener otro cerebro, eso es posible hacerlo si ponemos sangre, sudor
y lágrimas en conseguirlo.


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