Si lastimo a mi prójimo, me lastimo a mí mismo
Si lastimo a mi prójimo, a mi
hermano, también me lastimo a mí misma/o. Es por eso que tenemos que
transformar nuestras relaciones. Ir paso a paso, momento a momento, estar
atentos, alertas, ser intensos, y descubrir nuestra vulgaridad, nuestra
crueldad. Ser honestos con nosotros mismos, aprender, escuchar, observar, ser
francos, íntegros. Todos podemos serlo y hacerlo.


Comentarios
Publicar un comentario